Pasión por las carreras, sería la frase que mejor define a Aitor Lujanbio.
Desde bien pequeño supo que esto era lo suyo y en cuanto tuvo oportunidad comenzó a competir. Montaña, circuitos o drift, lo que importa es disfrutar con los diferentes vehículos que él mismo ha ido preparando con el paso de los años. Aunque nunca se ha interesado por los resultados, este año está centrado en conseguir los títulos de País Vasco y Cataluña de montaña con su E30 con mecánica de M5.
¿Se hará con el triunfo del Duelo de traseras?
